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No es mucha la anticipación de lo que está a punto de venir… es más el dolor a través del proceso. Yo estaba muy impresionada… No podía moverme por las barreras que rodeaban mis pensamientos de “¿por qué?”, “¿cómo pudo pasar esto?”. Todo en la vida estaba perfecto, quizá, demasiado perfecto. PERO, ¿POR QUÉ? Como una mujer cristiana, ¿se me permite siquiera preguntar por qué?

Eran las 7:15pm, de un jueves en la noche, mayo 11 del 2004 para ser exacta. Tuve la agotadora tarea de trabajar un turno de noche esa semana. Tenía un poco más de tres meses de embarazo, y todo lo que podía hacer, era arrastrarme fuera del tren y pensar en mi cama. No había tiempo para comer… la comida en el contenedor era todo que comía para llegar a tiempo al servicio para la oración. La nueva mami por ser y “blah” estaba en mi mente. Yo no sabía que mi mundo estaba a punto de darse vuelta en cuestión de minutos.

El anochecer estaba cayendo y la belleza resplandeciente de la luna, tenía un atractivo extra esa noche.

Sin aliento, me llevaron en la camioneta, le di a mi amor un poco de azúcar y noté que él estaba extra-callado. Sus ojos eran un cóctel de determinación preocupada.

Silencio

Abandonando el lugar, mis ojos se ahogaban en la belleza de la oscuridad… y entonces, sucedió… el giro de los acontecimientos que cambiarían mi mundo para siempre.

“Sabes que eres una mujer conforme al corazón de Dios. Con sabiduría en sus labios, y amor para destilar de cada vena de su cuerpo”. Mi esposo, continuó. “Eres alguien que cuando está determinada, puede mover montañas”. Sin entender sus palabras, aún mi espíritu sabía lo que estaba pasando, dentro de mí, grité: “PAPI!” ¿Podría ser posible que el único hombre que he amado toda mi vida, el único hombre que era invulnerable, fuera vulnerable? Él había tenido algunas pruebas la semana pasada, pero me había dicho que estaba fuera de preocupación. “El diablo está tratando de matarlo con cáncer. Tus padres, me pidieron que te lo dijera a pesar de tu condición. Ellos son fuertes, pero no podían soportar ver tu dolor en este momento”.

Silencio

Yo estaba determinada, SIN LÁGRIMAS!

Silencio

SIN LÁGRIMAS CYNTHIA!

Silencio

Mi mundo había sido tocado…

“¿Estás bien?” susurró mi esposo sin querer romper la reverencia del silencio. “Sí”, susurré. Entendiendo cómo las primeras palabras que salen de nosotros, son las más importantes y definitivas en cualquier situación, presioné con indignación y dije lo que se convertiría en mi fundamento por los próximos 7 años, “Mi Dios es fuerte, un sanador… y Satanás no puede hacer nada contra eso!” “Todo estará bien”

Sin lágrimas… sólo silencio

A Continuación…

Esto, es sólo el principio de lo que amo hacer, escribir. Estaré escribiendo continuamente de cómo y qué pasó a través del tiempo que mi padre vivió con cáncer, desde mi propia perspectiva. Honestamente, yo no sé por qué estoy escribiendo esto… tal vez, es una forma de terapia para mí; tal vez, para recordarme cómo Dios estuvo realmente con nosotros a lo largo del camino; o tal vez, para ayudar a alguien más a través de mi experiencia de aprendizaje. Sin embargo… me gustaría saber tus pensamientos.

Hasta la próxima publicación,

-Cynthia