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Nacida y criada en la iglesia…sí, lo fui. Aún así, eso no provoca repentinamente inmunidad a todas las cosas malas del mundo para que todas mis oraciones sean contestadas. Creciendo, “la iglesia” estaba en modo automático en mi cerebro…simplemente, lo era. Una cosa que yo siempre supe que funcionaba, era la oración, todo lo demás, lo podía haber visto como un robot.

¿Qué implica el modo “auto”?: Hmmmm… Hablando el hablar y caminando el caminar, pero no teniendo ni un mínimo entendimiento de lo que verdaderamente crees. Tú simplemente estás ahí haciendo algo, sin querer ir más profundo.

Tú sabes que existe gente así, la persona que no conoce las definiciones de las cosas en la iglesia, pero sólo sigue la corriente (yo he estado ahí…y creo que algunas veces, todavía lo estoy. ¡Jajajajaja! Seriamente, seamos realistas🙂 Todos estamos aprendiendo, y los ministros de la iglesia, no tienen todas las respuestas). Por ejemplo, la palabra: ¡AMÉN! En serio, ¿Cómo para qué es esto?… otra vez, modo automático. “Es sólo lo que dices al final de una oración, o cuando el que habla dice algo asombroso, que tu oyes un grito fuerte: “AMÉÉÉÉNNN!!”? (Me puedo imaginar a una viejita que se le cae la peluca mientras grita, “Amén Pastor, AMÉN”).

Por favor, incluso mi tribu lo dice antes de nuestras comidas… sabes que ellos no siempre están pensando en lo que están diciendo cuando gritan duro con sus voces chillonas: “Amén mami…amén papi, AMÉN”. Sinceramente, lo único que quieren, es apurarse y comer. (De sólo pensar en ellos, me río..)

¿POR QUÉ AMÉN?.. Básicamente, significa: “así sea”, “que sea así”, “en aprobación de ___”.

Así, que la próxima vez que estés clamando una oración, aunque sea en tu corazón, entiende que tu AMÉN, es la aprobación de ese pensamiento. Tu AMÉN, le da vida a esa oración. Hazlo que cuente, ahora que sabes lo que significa AMÉN verdaderamente. Tú oficialmente, estás poniendo un sello de aprobación en esa oración –Vé por él! Empuja hacia adelante en fe, sabiendo y creyendo que sucederá.

Aquí hay un versículo que creo que te ayudará la próxima vez que ores…

Mateo 21:22:

“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”

…Y el pueblo de Dios dice, ¡AMÉN!